Cómo cambiar la correa de una MoonSwatch en dos minutos

Cómo cambiar la correa de una MoonSwatch en dos minutos

Cambiar la correa de una MoonSwatch es la mejora más barata que admite el reloj, y lleva más o menos lo que tarda un café. La caja de Bioceramic de 42 mm tiene un entrecuernos de 20 mm y pasadores convencionales: sin anclajes propietarios, sin tornillos, sin nada que exija pasar por un taller. Una vez hecho por primera vez, dos minutos es una cifra realista y no un argumento de venta. A continuación, el método que usamos a diario para montar y fotografiar las correas para el Omega x Swatch MoonSwatch, con los pequeños hábitos que evitan que un trabajo rutinario acabe en un cuerno rayado.

Correa de caucho gris claro montada en un Omega x Swatch MoonSwatch Mission to the Moon

Lo que realmente necesita

Una sola herramienta

Una herramienta para pasadores cuesta entre cinco y quince euros y es lo único que separa un cambio de correa limpio de una serie de marcas en los cuernos. Tiene dos extremos: una horquilla que se desliza bajo la correa para atrapar el hombro del pasador, y una punta fina reservada a las cajas con cuernos perforados. El MoonSwatch no los tiene, así que usará prácticamente solo la horquilla. Elija la versión con cuerpo metálico moleteado en lugar de la herramienta plana estampada de los kits baratos: la plana cede bajo presión y resbala, y una herramienta que resbala es lo que marca una caja.

Algunas correas se entregan con sus propios pasadores y otras no. Compruébelo antes de empezar y guarde dos pasadores de 20 mm de repuesto en un cajón: cuestan un par de euros el paquete y quitan toda la tensión al trabajo.

Treinta segundos de preparación

Extienda un paño de microfibra o un trapo doblado sobre una mesa, no sobre las rodillas ni encima de una alfombra. Los pasadores están bajo tensión y a veces salen disparados al otro extremo de la habitación; una superficie plana, clara y con algo de reborde permite volver a encontrarlos. Trabaje con el reloj boca abajo para proteger el cristal y tener los cuernos de frente. Una buena luz ayuda más de lo que parece: el hueco al que apunta mide apenas un milímetro.

Quitar la correa antigua

Los cuatro movimientos

  1. Ponga el reloj boca abajo y sujételo con firmeza, con el pulgar cruzando la caja en lugar de sobre los cuernos.
  2. Introduzca la horquilla en el hueco entre la correa y el interior del cuerno hasta notar el tope contra el collar del pasador.
  3. Comprima el pasador hacia el centro de la caja e incline a la vez la correa ligeramente hacia arriba. El extremo comprimido sale del orificio y la correa queda libre.
  4. Repita en el otro lado manteniendo un dedo sobre el pasador en el momento en que se suelta, para que no salga volando.

Eso es todo. En una correa montada desde hace uno o dos años, el primer lado pide a veces más fuerza de la que resulta cómoda, porque el caucho se agarra al pasador con el tiempo. Empuje recto en lugar de hacer palanca y cederá.

Dónde se tuerce todo

La mayoría de los MoonSwatch rayados lo fueron durante un cambio de correa, y casi siempre con un destornillador en lugar de una herramienta adecuada. Una hoja plana no tiene horquilla que la sujete: cuando resbala, recorre el interior del cuerno y deja sobre la Bioceramic una línea clara que ningún pulido elimina. Si no tiene herramienta a mano, proteja ambos cuernos con cinta adhesiva antes de improvisar, o simplemente espere a la herramienta, que cuesta menos que el daño. El otro fallo habitual es hacer palanca una vez que la herramienta está bajo la correa: la horquilla comprime el pasador de lado, no levanta la correa, y hacer palanca dobla los pasadores.

Correa de piel lisa para MoonSwatch montada en un Mission on Earth

Montar la correa nueva

Primero, la orientación

Antes de que un pasador se acerque a un cuerno, decida qué mitad va dónde. La mitad larga, la que lleva los orificios de ajuste, se monta en el cuerno superior, a las doce; la mitad corta, con la hebilla y las trabillas, va a las seis. Invertirlas no es peligroso, pero la hebilla queda en el lado equivocado de la muñeca. En una correa afilada 20/18, compruebe además que el extremo más ancho es el que entra en la caja.

Un lado y luego el otro

Pase el pasador por el canal del extremo de la correa de modo que sobresalga por igual a ambos lados. Encaje un extremo en su orificio, comprima el otro con la horquilla y guíe a la vez la correa hacia el entrecuernos. Cuando la punta comprimida quede frente al orificio, suelte la presión: encajará con un clic. Si se resiste, lo habitual es que el extremo opuesto se haya salido de su orificio; saque la correa, recoloque ese lado y vuelva a intentarlo en lugar de forzar.

La prueba de tracción

No se la salte nunca. Sujete la caja con una mano y tire con firmeza de la correa para separarla, y haga lo mismo con la otra mitad. Un pasador bien alojado no se mueve en absoluto, mientras que uno apenas apoyado en el borde del orificio cede con unos pocos kilos, que es exactamente lo que ocurre cuando una manga engancha el reloj. Diez segundos de tirón sobre la mesa son los que evitan que el reloj acabe en la acera.

Extremos rectos, extremos curvos y por qué algunas correas se resisten

Los cuernos del MoonSwatch son rectos y bastante generosos, así que una correa de 20 mm de extremo recto entra sin dramas. Las de extremo curvo, cortadas para abrazar la caja, perdonan menos: monte primero el pasador en la correa y después lleve ambos extremos a su sitio. Las correas gruesas y acolchadas complican el trabajo por otro motivo, ya que el material adicional reduce el hueco por el que actúa la herramienta. En ambos casos la respuesta es la misma: ir más despacio y atacar de lado en vez de por debajo.

El material también cambia las sensaciones. Un caucho nuevo y rígido se resiste a comprimirse en los primeros montajes y luego se asienta; el textil es el más fácil de todos, porque se aparta solo. Una correa de piel para el MoonSwatch queda a medio camino: fácil de montar, pero conviene tratarla con cuidado junto a los cuernos, donde la presión repetida de la herramienta acaba marcando el acabado. Oriente la horquilla hacia el lado no visible y esa marca no aparece nunca.

NATO y correas de paso: la versión de treinta segundos

Una NATO ni siquiera exige sacar los pasadores. Retire la correa actual, deje los pasadores en los cuernos y pase la banda larga por debajo del pasador inferior, por detrás de la caja, bajo el superior y hacia fuera. Pase el extremo por la hebilla y las trabillas y el trabajo queda hecho en menos de un minuto. Es además la opción más segura si todo esto le intimida, porque la herramienta toca el reloj una sola vez. A cambio, algo más de grosor bajo el fondo de caja.

Cinco errores que conviene evitar

Trabajar sin paño, con la caja rozando una mesa dura. Usar un cuchillo o un destornillador en lugar de una horquilla, causa de la mayoría de los daños en los cuernos. Reutilizar un pasador visiblemente doblado o cuyo muelle ya no vuelve con limpieza. Montar las dos mitades al revés. Y volver a montar una correa todavía húmeda tras lavarla, lo que atrapa humedad contra el fondo de caja y alrededor de los pasadores: un reloj estanco a 3 bares no tiene ningún interés en quedarse en su propio charco.

Crear una rotación cuando ya se hace rápido

Dominar esto cambia la forma de usar el reloj. Dos minutos es tan poco que el cambio de correa deja de ser un proyecto y se convierte en algo que se hace antes de salir de casa: caucho para el gimnasio, textil para el fin de semana, piel para la noche, todo sobre la misma caja. La rotación además alarga la vida de cada correa, porque cada una se seca por completo entre usos. Si lo que busca es ampliar una colección en lugar de sustituir una correa gastada, nuestras novedades recién llegadas son el sitio lógico para encontrar un color que aún no tenga.

Preguntas frecuentes

¿Necesito de verdad una herramienta para pasadores?
Sí. Cuesta entre cinco y quince euros y un cuerno de Bioceramic rayado no tiene arreglo. Todo lo demás es una improvisación con peor resultado.

¿Qué tamaño de pasadores usa el MoonSwatch?
Pasadores estándar de 20 mm, acordes al entrecuernos de 20 mm. La correa suele afilarse hasta una hebilla de 18 mm.

Mi pasador no se comprime. ¿Qué hago?
Compruebe que está sobre el collar y no sobre la punta, y empuje recto hacia el centro de la caja. Si sigue resistiendo, lo más probable es que esté doblado: conviene sustituirlo en lugar de insistir.

¿Puedo cambiar la correa sin quitarme el reloj?
No. Hacen falta las dos manos y una superficie plana, y un pasador que sale volando sobre un fregadero está perdido para siempre.

Dos minutos, una vez conocidos los gestos

Cambiar una correa parece delicado desde fuera y resulta sencillo en cuanto la secuencia está en la mano: paño extendido, reloj boca abajo, horquilla sobre el collar, empujar e inclinar. Se monta la correa nueva en el mismo orden y se tira con fuerza de las dos mitades antes de que el reloj se acerque a la muñeca. El primer intento quizá lleve cinco minutos y el segundo dos; a partir de ahí, lo único que le frenará será decidir qué correa quiere llevar hoy.

¿Listo para probarlo usted mismo? Explore toda nuestra colección de correas para el Omega x Swatch MoonSwatch.

Lea también nuestro artículo anterior: Royal Pop frente a Royal Oak: qué cambia la correa

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